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Subject: Yo lo siento (futbol sin Real ni Barsa)

2011-11-07 00:03:03
Lo de Salvio no lo entiendo :S. Y hoy el equipo ha estado horrible, yo creo q no dura 2 semanas.
2011-11-07 00:07:35
Respiro para el Getafe y lo de Manzano... pues ya lo dije xD
2011-11-07 00:43:05
Manzano:

El técnico del Atlético de Madrid ha sido muy claro en la rueda de prensa posterior a la derrota ante el Getafe: "Ha sido un desastre total. No tengo palabras para explicarlo. Tendré que analizar la metamorfosis que el equipo hace desde hace tres días hasta hoy".



Por favor... ¬¬.
2011-11-07 08:16:36
La madre que lo pario... con lo bien que iba en la quiniela... Es mas, deje el partido con 0-1 y el Getafe con uno menos y viendo como el Atletico continuaba atacando por lo que asumi que acertaria el pronostico cuando de repente me encuentro con el resumen del partido (antes con vuestros comentarios). Que manera de perder un partido... :-S.

Por otro lado, el Betis demostro mejor futbol que estos ultimos partidos, con un Isidoro que se nota que ha jugado con este sistema y un Molina incisivo a pesar de caer demasiado en fueras de juego. Aun asi, por fin conseguimos empatar un partido y aun sabiendo que llevamos 7 partidos sin conocer la victoria, en este al menos se ha conseguido puntuar.
2011-11-07 17:58:57
Pongo esto, q le va a gustar a carru:

Sir Alex, último Diplodocus

lun nov 07 12:28
Mayo de 1983, final de la Recopa de Europa, Goteborg. El Real Madrid, favorito, acapara la atención de la afición sueca antes de enfrentarse al modesto Aberdeen. El joven técnico de los escoceses, Alex Ferguson, entra en acción y hace pública su táctica en la rueda de prensa previa al partido: "Mis chicos están nerviosos, saben que no se juega ante el Madrid todos los días. Les he dicho que sé cómo vamos a ganar. Primero cansaremos su centro del campo y después del descanso, saldremos al ataque". La prensa sueca entiende que las palabras de Ferguson obedecen a una fanfarronada, pero los periodistas británicos le conceden crédito. No en vano, «Furious Fergie», como se le apodaba ya en Escocia, era una absoluto desconocido para el Real Madrid, pero estaba precedido de una carismática reputación en Las Islas, por su controvertido carácter. Ferguson se había hecho famoso por su s peculiares multas a sus futbolistas, por emprenderla a patadas con una tetera durante el descanso de un partido y por desafiar la hegemonía de los clubes de Glasgow. Seguro de sí mismo, que no arrogante, Ferguson, da un golpe de efecto en la final cuando decide acudir al hotel donde se hospeda el Real Madrid, para estrechar la mano del entrenador madridista, Alfredo Di Stéfano. Cara a cara con La Saeta, Ferguson le regala una botella de whisky escocés y le conmina a "brindar por una gran final". Sólo 24 horas después de haber dicho que sabía cómo ganar al Real Madrid, la profecía de Ferguson se cumplió. Contra todo pronóstico, después de 90 minutos con empate en el marcador (1-1), el Madrid va de más a menos, se desgasta más de la cuenta y, en la segunda parte de la prórroga, los escoceses levantan el título gracias a un cabezazo inesperado que bate la ofuscada salida de Agustín. Hewitt, el autor del gol que valió una Recopa, había sido multado por Ferguson por adelantarle... en una vía pública. Pero aquella noche, la carroza del Aberdeen no se convirtió en calabaza. Y tras un breve periplo como seleccionador nacional -por la muerte del mítico Jock Stein de un infarto-, el teléfono del fanfarrón Ferguson no dejó de sonar.

Ferguson, objeto de deseo de los grandes de Inglaterra, rechazó ofertas de Tottenham Hotpurs, Luton Town y Arsenal. No quiso escuchar ninguna de las propuestas directas que recibió. Sin embargo, la oferta que acabaría aceptando fue la más indirecta y rocambolesca, la del Manchester United. Martin Edwards, entonces máxima autoridad de los diablos rojos, mandó llamar a su despacho a Mike Edelson, uno de sus ayudantes: "Queremos contactar con Alex Ferguson y sondearle, pero no podemos levantar ningún tipo de sospecha. Así que llame al Aberdeen, ya que tiene acento escocés y pasará el filtro. Concierte una entrevista con Alex". Edelson telefoneó, pasó el filtro y habló con Ferguson, pactando un lugar secreto de encuentro. Días después, dos emisarios del Manchester United se desplazaron a Escocia para, de noche y en una estación de servicio, acordar los términos del contrato. Ferguson, a horas intempestivas y en una gasolinera, se convertía en nuevo inquilino del banquillo de Old Trafford.

El 5 de noviembre de 1986, Fergie era nombrado nuevo entrenador del Manchester United. Sus primeros problemas fueron las depresiones y el alcohol. Sus estrellas, Norman Whiteside, Paul McGrath y Bryan Robson, habían perdido la autoestima y pasaban más tiempo en el pub que en el campo de entrenamiento. Tras varios roces, públicos y privados, Ferguson impuso su férrea disciplina y acabó el campeonato en una discreta undécima posición. Ferguson fichó de una tacada a Steve Bruce, Viv Anderson, Brian McClair y Leighton y el equipo dio un salto de calidad, aunque el título quedaba muy lejos. El órdago definitivo llegó con las incorporaciones de Gary Pallister (una roca) Neil Webb (un seguro) y Paul Ince (un motor diesel con una carrocería a prueba de bombas). Pero el equipo, confeccionado para campeonar, atravesó por una racha negativa de ocho partidos sin ganar. Una pancarta colgada en un fondo de Old Trafford se lo recordó a Fergie: "Tres años de excusas y esto es todavía una basura". Mientras algunos directivos planeaban el despido de Ferguson y otros apostaban por darle más paciencia, un tanto de Mark Robins frente al Cristal Palace logró que Fergie pudiera acabar su temporada más traumática. La metamorfosis del United se produjo con el fichaje de Eric Cantona, l'enfant terrible de la Premier, que dejó el Leeds united para mudarse a pastos más verdes, los de "El Teatro de los Sueños". Antes de Cantona, el ManU era décimo; con el francés, el equipo conquistó el campeonato. Junto a Mark Hughes, el hijo pródigo de Gales que defenestró el Barça, Cantona formó una dupla que arrasó las praderas de Las Islas. Alex Ferguson fue nombrado, por primera vez, entrenador del año. Y después de 26 años de pertinaz sequía, el Manchester United volvía a ser campeón de la Premier.

Espoleado por el legado del Rey Cantona, Ferguson se convirtió en un coleccionista de trofeos en los dulces años noventa, donde obtuvo títulos de todos los colores: Más de una decena de Premier League, cinco FA Cup, dos Ligas de Campeones, una Recopa, una Intercontinental y un Mundial de Clubes. Pero Fergie, en la cresta de la ola, quiso ir más lejos. A la par que sumaba una copa tras otra a su palmarés, germinó la simiente de una cantera extraordinaria, que redefinió la cultura del United temporada a temporada. De la factoría Ferguson nacieron talentos como Nicky Butt, Paul Scholes, Ryan Giggs, los hermanos Neville y David Beckham, los "Fergie boys", en un claro paralelismo con los míticos "Busby Babes". Siempre comparado con Sir Matt Busby, alma máter del club y plusmarquista de cariños y leyendas de los diablos rojos, Ferguson rehuyó cualquier similitud con su antecesor: "Admiro como nadie a Matt Busby. Lo fue todo. El consejo más importante que me dio fue que no leyera la prensa. Fue un consejo magnífico, y llevo desde entonces sin leerla. No me ha ido nada mal". Pero a cada récord de Busby que Ferguson rompía, la prensa insistía con el mismo tema. Ferguson zanjó la cuestión con mucho carisma y aplomo: "Haber superado el récord de Matt Busby no tiene mérito. Superarlos todos, absolutamente todos, tampoco lo tendrá. Yo soy un privilegiado. Sólo he tenido que intentar mantener todas las normas que Busby dejó en el club hace años".

Conocido en el vestuario como "el secador de pelo" por sus constantes borncas en los descansos, Ferguson vivió su momento álgido a finales de los noventa, en un par de partidos que marcaron su destino. El primero, frente a la Juve, cuando pronunció aquello de "jamás me fío de los italianos. Cuando se comen un plato de spaghetti, miro debajo del plato porque creo que hay truco. Se pasan el tiempo diciendo "estos ingleses son muy duros", "son imbatibles", y luego resulta que salen al campo y te ganan 3-0". Aquella advertencia de Ferguson funcionó y el ManU acabó con su mal fario italiano. Luego llegaría su partido cumbre en los banquillos, la final de la Champions de 1999, frente al Bayern de Munich. Su equipo caía por 1 a 0. El escocés entró en los vestuarios como una furia, esperó a que sus jugadores ocuparan sus respectivos sitios y les espabiló con una filípica que permanece en el recuerdo de los allí presentes: "Cuando este partido acabe, la Copa de Europa estará a sólo seis metros de distancia de vosotros. Pero no podréis tocarla si perdemos este partido. Quizá esos seis pies sea lo más cerca que vayáis a estar de la Copa de Europa en vuestras vidas. Así que, cuando acabe el partido, no os atreváis a volver al vestuario sin haberlo dado todo". Sus jugadores salieron al campo y, en el último aliento de la final, en el último minuto, anotaron dos goles para voltear la final más emotiva de la historia de la Champions. Ferguson siempre ha defendido que el secreto de su éxito reside en conseguir que sus hombres, ganen lo que ganen, mantengan la guardia alta: "La concentración siempre ha sido crucial en mi discurso. El fútbol es cada vez más un ajedrez y en el ajedrez, si pierdes un segundo la concentración, estás muerto."

El retrato de Ferguson, a través de sus gladiadores, es inequívoco: Para la mayoría, es la mezcla ideal entre un tirano y un anarquista; entre un tipo mitad monje, mitad guerrero; entre un vicario de actitudes extravagantes y un viejo profesor de matemáticas capaz de seducir a cualquier vedette del vestuario. La relación de Fergie con sus jugadores siempre se basó en una admiración mutua. De Ryan Giggs, el ala infernal, dijo: "Recuerdo la primera vez que le ví. Tenía 13 años y flotaba sobre el suelo como un cocker spaniel persiguiendo un trozo de papel de plata". Su imagen sobre Paul Ince, un guerero del centro del campo, también fue muy intensa: "Cuando un jugador se encuentra en el mejor momento de su vida, se siente como si pudiera escalar el Everest en zapatillas. Así de jodidamente bien se sentía Ince cuando jugaba". Su percepción sobre su lugarteniente en el campo, Roy Keane, era aún mayor: "Roy prefería morir antes que perder. Su espíritu inspiraba al resto de jugadores. Siempre sentí que era un honor tener un jugador como Keane a mi lado". Ferguson, referente futbolístico y profesor vital para la mayoría de sus futbolistas, se autodefine como "un domador de fieras cuyo trabajo es adaptarse, organizar los egos, las personalidades y motivar a quienes lo tienen todo".

Envuelto en el fragor de la batalla dialéctica, Ferguson no ha sido precisamente Bambi en el ecosistema de los banquillo de la Premier League. A pesar de ser respetado por su intachable hoja de servicios, Sir Alex nunca renegó de sus bajas pasiones a la hora de polemizar con otros entrenadores de elite. Enemigo declarado de Rafa Benítez, pesadilla de Arsene Wenger y enemigo íntimo de José Mourinho, Ferguson nunca dejó indiferente entre sus colegas. El entrenador que más problemas le dio en el campo y que más satisfacciones le dio fuera de él fue Mou, cuya llegada provocó un tsunami informativo en el Chelsea, como ahora en el Real Madrid. El de Setúbal siempre habló maravillas de Fergie: "Alex Ferguson y yo somos de generaciones diferentes, pero cuando estamos juntos no lo parecemos. Compartimos muchas cosas. Cada partido que jugamos entre nosotros, ganando yo o ganando él, siempre termina con un abrazo y un poco de vino para celebrar una amistad muy buena".

Ante otro ilustre, Pep Guardiola, perdió la última final de la Liga de Campeones. Esa noche se alzaron voces discordantes que criticaron su planteamiento. Guardiola dijo sentir un "respeto reverencial por el trabajo de uno de los grandes" y el escocés no escatimó en sinceridad: "Este Barça es el mejor equipo que he visto nunca. No es una vergüenza perder frente a este equipo. Te hipnotiza con sus pases. Nadie nos había dado una paliza así". Sin embargo, cuando llegó al vestuario y vio a algunos de sus jugadores con los ojos vidriosos y la mirada perdida, no pudo evitar responder a una avezado reportero: "¿Retirarme del fútbol? Soy un tipo con sangre en las venas. Podría dedicarme a la pintura, o algo así, pero queda un mundo para eso. Volveremos a una final de la Copa de Europa, estoy seguro". Y en ello anda Alex Ferguson, que no conoce el significado de la palabra rendición. Lleva 25 años en el banquillo del Manchester United, media vida, y su genuino sabor es tan añejo como el whisky de su patria. Sir Alex es el último ejemplar de una especie protegida en Las Islas: es el último Diplodocus de Old Trafford.

Rubén Uría / Eurosport
2011-11-07 18:03:56
La de cosas que pasan en las gasolineras xD
2011-11-07 18:33:15
que grande uria con este reportaje, y que grande ferguson, me quedo con una frase
Admiro como nadie a Matt Busby. Lo fue todo. El consejo más importante que me dio fue que no leyera la prensa. Fue un consejo magnífico, y llevo desde entonces sin leerla. No me ha ido nada mal".
2011-11-07 19:07:07
Ya me rio de este circo, por no llorar... Madre mia, q suplicio.

CAMINERO AVISA A LOS QUE NO QUIERAN DARLO TODO
"El que no esté dispuesto a
darlo todo sólo tiene que decirlo"
2011-11-07 19:07:57
y lo peor es que habra gente que se trage este rollo
2011-11-07 19:15:04
Yo tengo claro cuál es la "manzana" podría del Atleti XD
2011-11-07 19:16:14
Lo de ayer no fue ni culpa de Manzano, lo de ayer fue uno de esos despropositos que hace el atleti cada temporada desde hace 20 años. Yo estoy hasta los cojones de aguantar 4 o 5 partidos asi cada temporada donde te vas a la cama con mala ostia.
2011-11-07 19:34:38
Si solo son 4 o 5, puedes estar contento la verdad.

Lo vuestro es raro de cojones.
2011-11-07 19:40:38
4 o 5 partidos para llorar... el resto son simples partidos de futbol, donde ganamos 2 y perdemos 2, y asi sucesivamente.
2011-11-07 19:44:06
Como dijo un tio el otro dia en la grada del V.Calderón:

"Esto no es un equipo de futbol....esto es un huerto en toda regla....tenemos un manzano,un cerezo y once melones...."
2011-11-07 19:47:03
Yo la verdad es q este año ya me lo tomo con mas resignacion, hace un par de años estaria cagandome en la puta madre de unos cuantos. Pero ya han conseguido q me resigne. Son muchos años, y esto no tiene pinta de cambiar. Habra que esperar a q los Giles acaben de desmantelar el tinglao y luego volver a intentar crear el club atletico de Madrid.
2011-11-07 22:50:00
los k andeis aburridos miraros el resumen de los goles del utrech - ajax k gano el ekipo local por 6-4,cualkier mal pensado diria k alguien aposto mucho dinero a favor del utrech y el portero del ajax lo sabia :)